Cocinando a fuego lento el turismo: Rutas culinarias

Cocinando a fuego lento el turismo: Rutas culinarias Posted on 21 noviembre, 2017Leave a comment

Con el transcurrir del tiempo, la gastronomía ha avanzado significativamente, ya no solo se queda en la cocina junto a las grandes neveras, los fogones y las campanas de cocina de isla, sino que ahora se expande y va más allá, convirtiéndose en una atracción turística y hasta puede potenciar una región determinada. A la fecha, la gastronomía es uno de los puntos claves para atraer clientes potenciales a una zona, lo cual es rentable para todos.

Se cree que estamos frente al nacimiento del llamado “turismo culinario”, quien comenzó su auge en noviembre del 2000. Las rutas culinarias nacen con el fin de ayudar a promover lo mejor de un país determinado y que el turista pueda conocer la rica gastronomía mientras conoce lo que esta tiene para ofrecer como ciudad. Las rutas gastronómicas incluyen todo aquello que deleita, desde restaurante simples o lujosos a chocolaterias, dulcerías, entre otros.

El auge culinario ha sido tan elevado, que ahora la cocina representa competitividad, diversas regiones luchan contra otras para hacer notar cual es mejor, quien tiene los mejores restaurantes y la mejor gente.

Si nos centramos en la gastronomía, es importante tener en consideración que una buena ruta culinaria debe contener distintos tipos de restaurantes, dulcerías y ventas de vino. El cliente promedio siempre está en busca de este tipo de productos; los vinos siempre son buscados en cualquiera de sus presentaciones, desde añejos hasta los más frescos. La cocina puede y debe utilizarse para potenciar un destino turístico, un buen olor o sabor puede crear en el turista un recuerdo inolvidable que hará que a cualquier lugar que llegue ese cliente, busque la manera de sentirse igual a como se sintió en aquel lugar especial.

De igual forma para que esta estrategia funcione, se deben tener en cuenta varias cosas básicas, como por ejemplo tener una cocina de alto nivel, esto hará que el mundo se aboque a esa zona y  como resultado esta se potencie.

Para crear una ruta turística es importante saber que quieres alcanzar con ella y cómo comercializar, pues debe ser un punto imprescindible el comercio de la zona para obtener resultados importantes. Hacer que un producto sea de interés turístico es más importante aún, dicho producto debe hacerle pensar al cliente que le cambiará la vida, que después de probar ese producto su vida tendrá un cambio inolvidable.

Esta creación lleva una serie de etapas. La primera consiste en determinar cuales son los recursos que posee la zona para explotarlos, evaluar las riquezas de la zona y lo que se necesita para que sea mejor.  Luego que ya tenemos todas nuestras metas claras es momento de poner nuestra idea en el mercado y esperar un tiempo para averiguar si nuestro producto está dando los resultados esperados o si por el contrario se deben modificar algunas cosas para que mejore. La tercera etapa y última, es recolectar datos, saber cómo ha percibido el receptor el lugar. Todas estas etapas siempre deben realizarse en conjunto y no perder ninguna de vista.

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